Desviado el ICM//
Clementina Nava Pérez
............................................................................................................................................................
En 1998, desde el Centro de Apoyo a la Mujer (CAM) aplaudimos la creación del Instituto Colimense de las Mujeres (ICM) porque era un organismo gubernamental imprescindible para impulsar programas de desarrollo con equidad de género en el Estado de Colima.

Y no solo nos dio gusto su creación. Ya desde antes el CAM colaboró con el gobierno estatal al diseñar junto a otras organizaciones de la sociedad civil como la Asociación Colimense de Universitarias, el primer plan para buscar la equidad en Colima; fue así que se empezó a gestar el proyecto del ICM y después compartimos con entusiasmo los objetivos para los cuales fue creado.

Nos reconocimos colaboradoras de dicho Instituto durante los primeros cinco años de su existencia, en los cuales realizó una intensa labor para cumplir con los objetivos que le señala la ley que le dio origen y que esencialmente son los de elaborar y ejecutar programas y normas, acordes a la perspectiva de género, así como coordinar las políticas relativas a la atención de las mujeres y promover la eficiente articulación e integración de los programas gubernamentales en la materia (Ley del ICM).

Desde esa colaboración enriquecedora ayudamos en la definición de los planes y estrategias de dicho instituto y desarrollamos junto a otras organizaciones múltiples acciones para la concientización de las mujeres sobre sus derechos. Ahora, no nos reconocemos colaboradoras del ICM y tenemos nuestros fundamentos, los hemos dicho abiertamente desde hace año y medio.

El CAM no puede trabajar con un instituto que bajo su nueva dirección borró de la noche a la mañana con lo hecho durante 5 años en esa institución y que despreció en su momento las directrices definidas por más de 45 instituciones y asociaciones civiles que habían elaborado la política de equidad de género para desarrollarse en los próximos seis años (Plan Estatal de Desarrollo 2004-2009).

Dijimos también que no era posible trabajar con un organismo cuya directora adoptó un plan sacado de la manga que era desconocido incluso por las 15 consejeras que forman parte del Consejo Directivo -órgano de gobierno superior de dicho instituto-,  acción que sólo demostró el desdén hacia esa instancia, entre cuyas atribuciones está el de dictar los lineamientos y políticas generales para el funcionamiento de ese organismo. A la fecha este consejo no ha asumido el papel que la ley señala pues de haberlo hecho el rumbo de este organismo se hubiera corregido.

Han sido la incongruencia con los objetivos y la incoherencia en sus acciones lo que ha distinguido la política reciente del Instituto Colimense de las Mujeres: no por hacer aparentemente mucho se hace lo necesario y lo pertinente, y no es suficiente propagandizarlo en los medios con fines efectistas, cuando en realidad se está  dejando de lado lo sustancial de las funciones de este organismo de acuerdo a la ley.

Su directora no entiende que el instituto tiene un carácter normativo y no ejecutivo o asistencial y por tanto una de sus funciones principales es que la perspectiva de género sea una política de estado; es decir, trabajar para que todas las instituciones gubernamentales incluyan el enfoque de género en sus programas y acciones, transformen sus políticas organizacionales, su normatividad, su discurso, para que sus programas estén orientados a cambiar las condiciones de vida de las mujeres de colima.

Es claro que con rifas de dinero en efectivo y reparto de tarjetas de pequeños descuentos en tiendas no se avanzará en eliminar la brecha de la desigualdad social de las mujeres, estas acciones son  dádivas y prebendas con fines clientelares que desvirtúan los objetivos del ICM.

Instrumentar la perspectiva de género en el ámbito gubernamental pasa por la elaboración de investigaciones, de diagnósticos, programas, proyectos,  acciones, que incidan en las estructuras institucionales y para eso se necesita profesionalismo, capacidad de concertación y sobre todo perspectiva de género.  Es evidente que la labor del ICM no es de una sola persona, como no lo es ni debe ser en ninguna otra institución, y de ahí la relevancia de que su Consejo Directivo se haga responsable de la forma equivocada en que está operando ese instituto.

Por todo lo anterior, nuestra asociación no colabora con un proyecto que consideramos desviado de sus objetivos y más aún si sabemos que además del CAM, al menos la mitad de las consejeras ciudadanas del ICM y otras organizaciones que trabajan a favor de la equidad de género, como es la Asociación Colimense de Universitarias, también están en desacuerdo con la política actual de tan importante organismo. 
............................................................................................................................................................
¿QUÉ ES EL CAM?    ¿QUIÉNES LO INTEGRAMOS?    PRINCIPALES LOGROS    NUESTROS PROGRAMAS DE TRABAJO
  Editorial / Centro de documentación / Enlaces de género / Mapa de sitio / Contacto  
Centro de Apoyo a la Mujer Griselda Álvarez, A.C.
CENTRO DE APOYO A LA MUJER GRISELDA ÁLVAREZ A.C.